LA MUERTE Y HACIENDA: guía práctica

Avogados_Novos
1 Xullo, 2015

versión pdf

   Haciendo uso de una célebre frase de Thomas Jefferson, decía Brad Pitt en la película “¿Conoces a Joe Black?” que hay dos cosas inexorables en esta vida: La Muerte y Hacienda. Todos tememos a la primera, y últimamente los abogados casi tanto a la segunda como a la primera.

   Para evitar este segundo “mal”, los abogados debemos cumplir una serie de obligaciones que pueden parecer complicadas y que son tediosas pero que, bien hechas y llevadas al día, nos pueden ahorrar un disgusto muy, muy grande. Por esta razón creo que es más que recomendable seguir una serie de pautas que no cuestan tanto como parece y que nos proporcionarán tranquilidad a la hora de una eventual inspección de la Agencia Tributaria:

Guarda las facturas y las minutas:

   No tires las facturas antes de que pasen los años necesarios para la prescripción y haz lo mismo con las minutas. Todos tendemos a guardar papeleo inútil en el despacho, así que haced sitio para lo que sí vale la pena guardar.

Lleva libros registro de tu contabilidad:

   Lo más fácil y práctico es usar una hoja de cálculo, pero si no sabes o no quieres, al menos hazlo en un cuaderno. Si no lo has hecho nunca, empieza ya, dedícale una tarde a la semana, o una semana entera de tus vacaciones, o incluso un cuarto de hora al día mientras te tomas un café. Organízate como quieras, pero hazlo, y procura que contemple todo lo que has reflejado en tus declaraciones tributarias que aún no han prescrito. Tardarás en ponerte al día, pero merece la pena.

   Si ya los tienes hechos, asegúrate de dedicarles un tiempo a la semana o al mes para ponerlos al día, no lo dejes pasar.

Haz un hueco en la agenda cada fin de trimestre:

   El mes siguiente al del fin del trimestre hay que tener las declaraciones hechas y presentadas. Es un plazo que ya conoces y por lo tanto es más fácil guardar un hueco en la agenda para hacerlas (en enero y en junio yo guardaría dos huecos). Los abogados llevamos muy mal lo de los plazos y tendemos a ajustarlos al límite, por eso te recuerdo que EN HACIENDA NO HAY DÍA DE GRACIA.

No te deduzcas gastos que te parezcan dudosos:

   Todos hemos oído eso de “yo me deduzco la gasolina porque voy mucho a tal sitio”… NO, NO TE PUEDES DEDUCIR LA GASOLINA. Voy a repetirlo por si no está claro: NO TE PUEDES DEDUCIR LA GASOLINA. Si me aceptáis un consejo os diré que cuando tengáis serias dudas de si un gasto es deducible o no, no os lo deduzcáis porque lo más seguro es que no sea deducible. Y alguno dirá: “Pero así pierdo dinero”. Bueno, es posible que pierdas algo, pero si te lo deduces sin derecho a hacerlo y te inspeccionan vas a pagar lo que gastaste, más los intereses, más una sanción… Cada cual que decida si le compensa.

Si no quieres hacerlo tú, encárgaselo a otro:

   Hay asesorías fiscales por todas partes que por una cantidad aceptable te hacen todo el trabajo. Si eres de los que no tienen ni un minuto libre o sencillamente prefieres pagar y que te lo hagan, contrata a una buena asesoría. Yo apostaría por un profesional del derecho tributario, no por una de esas asesorías que llevan de todo y que tienen tropecientos clientes, que pueden ser muy buenas, ojo, pero mi opinión personal es que el que mucho abarca poco aprieta. Recuerda además que aunque contrates una asesoría, el obligado tributario sigues siendo tú y si haces las cosas mal o a destiempo es a por ti a por quien van a ir.

   Según el diccionario de la RAE inexorable significa que no se puede evitar. Esto, por desgracia o por suerte, es verdad en lo que se refiere a la Muerte, pero no tiene que serlo para Hacienda. Así que no lo dejes pasar, o un día te encontrarás con un señor inspector en la puerta y mucho me temo que no va a parecerse a Brad Pitt.

SABELA GÓMEZ ÁLVAREZ

  • E M-M

    No es por nada pero si te puedes desgravar el 50% de la gasolina, y según la normativa europea, q Hacienda hace como q no existe, el 100%, extremo q ya ha sido ratificado judicialmente con el simple hecho de que el vehículo esté parcialmente afecto.

    • Sabela Gómez Álvarez

      Efectivamente, si el vehículo está afecto. Cuando escribí el artículo sabía que se comentaría esto, de hecho nada más publicarlo me escribió un amigo para decirme lo mismo que tú y mi respuesta fue: ¿Cuántos abogados conoces que lo tengan afecto? He escrito este artículo para abogados, que por lo general no usamos el coche como si fuéramos un visitador médico o un taxista. Aún así, si eres capaz de demostrar que efectivamente el coche está afecto exclusivamente a la actividad profesional o si pruebas la utilización exclusiva de ese gasto en la actividad, puedes deducirte la gasolina. Ahora bien, ¿podrías? ¿No será más fácil guardar la factura del peaje, o del tren, o del autobús cuando vas a juicio fuera de tu ciudad y dejar grapada la citación para probar que ese viaje es de trabajo?
      El artículo no pretende ser un tratado de derecho tributario, por eso digo que si tienes dudas de si un gasto es deducible, no lo deduzcas, te evitarás un lío más que probable. Ahora bien, es decisión de cada uno.
      Hay unas cuantas consultas vinculantes de la Dirección General de Tributos al respecto, por ejemplo la V2349-12 o la V0599-11. En ninguna de las dos el consultante es abogado pero se pueden aplicar perfectamente.
      Por otro lado está la cuestión ética de todo esto, que es un tema mucho más subjetivo. Yo me pregunto muchas veces si a pesar de que un gasto sea legalmente deducible, me lo debo deducir. Este país está como está en parte porque no existe “cultura de pagar impuestos”. Los impuestos son necesarios. Son lo que paga las carreteras, la sanidad, la educación… No voy a usar toda la gasolina que echo en el depósito para ir hasta Pontevedra a un juicio y por lo tanto no me la deduzco. Pero entiendo que esto ya es una cuestión personal y que cada uno hará lo que le parezca conveniente.
      En cualquier caso, sí, tienes razón, debí matizar y no ser tan taxativa, y lo haré en artículos posteriores, pues éste pretendía ser una introducción fácil y clara, no especialmente rigurosa.
      Te agradezco mucho el comentario porque además me has dado pie para matizar. Muchas gracias.
      Un cordial saludo.
      Sabela.

      • E M-M

        Tienes razón en cuanto hay dos cosas inexorables pero si creo q se puede decir q esta el vehículo parcialmente afecto la normativa dice q se presume 50%. Otra cosa es q demostrar el 100% sea más difícil si eres autónomo y abogado… pero creo q deberíamos hacer por cambiar esto porque Hacienda incumple la normativa europea y nosotros no nos quejamos por ese miedo a Hacienda y así nos va….piensa por ejemplo en aquella persona que consiguió con su lucha judicial que reconocieran improcedente el impuesto de hidrocarburos (y xuantas personas de a oie no han podido pedir la devolución porque no guardan los tickets y así el estado pues se sigue enriqueciendo). Pues eso que si ante la duda no nos desgravamos cuando tenemos razón por miedo a Hacienda y su caracter recaudador (porque seamos realistas esto es así) mal vamos. Hasta el Supremo les ha recordado alguna vez que su labor es cumplir la ley no recaudar por recaudar.
        Pues eso sólo dar una opinión, gracias por iniciar un tema tan controvertido e interesante 😉

        • Sabela Gómez Álvarez

          En el caso de que te desgraves el 50% estarías de nuevo ante el riesgo
          de que la Administración demuestre que la afectación del 50% no es
          cierta, pero bueno es un riesgo que corres con conocimiento de causa.
          Yo voy más allá, ¿debemos desgravarlo? Pones el ejemplo de los
          hidrocarburos y dices que el afán recaudatorio está ahí, y sí,
          tienes razón, en muchos casos es lo único que hay, pero yo creo que
          éste no es el caso. La deducción de gastos en el IRPF está
          vinculada a su necesidad para obtener los ingresos y en el IVA a su
          afectación a la actividad. Lo normal en un abogado es que su turismo
          no sea necesario para conseguir ingresos, no la mitad de las veces
          que lo usa, al menos. Sí necesitamos la impresora, sí necesitamos
          tener un local, sí necesitamos estar colegiados, pero no podemos
          decir que si no fuéramos abogados no tendríamos coche…

          En fin, me parece interesantísimo este tema y reconozco que es un
          debate que tiene tantas razones para tener una opinión, como para
          tener la contraria. Casi parece civil jajjajjaja

        • Deus ex Machina

          No es tan bonita la jurisprudencia comunitaria. Si bien dice que un bien de inversión que se utiliza indistintamente en la actividad y de forma privada puede, a efectos de IVA, considerarse afecta al 100% y por tanto deducirse la totalidad del IVA soportado, también dice que en ese caso se deberá proceder a declarar un autoconsumo por el uso privado del bien afecto a la actividad. Es decir, si se afecta al 100% el único destino que puede tener ese bien es el de servir dentro de la actividad, y si se utiliza para fines privados se producirá un autoconsumo. Lo comido por lo servido.
          Esto no ocurre si el bien se afecta proporcionalmente a su uso en la actividad, ya que el uso privado y profesional del bien está delimitado y no puede darse autoconsumo.
          En el caso de los vehículos la legislación española establece una presunción de que los vehículos están afectos al 50%, presunción que la administración puede echar por tierra, pero que en principio otorga al contribuyente la posibilidad de deducirse el 50% del IVA del vehículo. Por tanto, en caso de que el sujeto pasivo utilice el vehículo para uso privado y profesional es mejor aprovecharse de ese 50% y no afectarlo al 100% y declarar el autoconsumo por el uso privado, más cuando lo más seguro es que la afectación real de ese bien ni llegue a ese 50%