31 DE OUTUBRO: DÍA DO AVOGADO NOVO

Avogados_Novos
31 Outubro, 2016

Para celebrar o dia do Avogado Novo queremos dar a voz ás novas xeracións, ós avogados dun futuro que moi pronto será presente. Hoxe publicamos o post de Adrián Rivas Lago, estudiante do Máster da Avogacía na Universidade de Oviedo, ainda que é galego de orixen e, de feito, está a facer prácticas nun despacho de Vigo.

Gracias Adrián por deixarnos hoxe a túa voz:

“Érase una vez alguien que estudió derecho por vocación, utilidad a sí mismo y al resto de los mortales. Ya sea por la afamada lucha de materializar el ideal de la justicia, por mejorar algo el presente o, puro romanticismo de la épica de la razón; y así se embarcó en un destino compartido como miles de personas, todas ellas con distintas emociones al inicio de su profesión.

Actualmente, somos conocedores del régimen de acceso a la profesión de nuevos abogados y las trabas en su camino. Realización de un master, posterior examen del estado, meses en el limbo hasta la colegiación, etc.

Érase una vez alguien que decidió meterse en el mundo de la abogacía, para hacer una carrera de fondo, para salvar obstáculos y luchar cada uno por sus motivos.

Salir de la universidad supone enfrentarte a un mundo nuevo y desconocido, porque siempre has sido guiado y bajo un conducto cerrado hasta la luz de la inmensidad. En ese momento adquieres conciencia del alcance del derecho y de tu conocimiento al respecto, algo realmente aterrador. No importa la cantidad de conocimientos que poseas, tomas conciencia de todas las interrelaciones entre las ramas jurídicas que afectan a tu labor, así como de nuevos campos del derecho que conoces, y piensas que es inabarcable.

Sin embargo, la idea básica de la profesión que tenemos cuando somos ajenos a ella es solucionar problemas. Por tanto, tampoco deberíamos asustarnos ni agobiarnos por ello, en el fondo es así. Debemos recordar que es nuestro gran pleito, avanzar hasta lograr nuestro sitio. Que el gran esfuerzo inicial de aprender la práctica diaria, a solventar estrés rodeado de plazos, a optimizar la gestión de recursos a nuestro alcance, etc.
Entre tantos dramas y futuros éxitos a base de esfuerzo, hay un momento intermedio lleno de obstáculos (algunos dulces y otros amargos). A base de golpes en nuestros primeros casos, de errores se aprenden y en cuanto somos jóvenes, nuevas perspectivas e ideas debemos sacar de dichos golpes. El mundo está a nuestros pies y tan sólo debemos andar, realizar nuestra profesión a la manera de cada cual, luchar por las nuevas formas de resolución de conflictos, sumergirnos en abogacía digital, adherirnos a otras iniciativas, aportemos nuestra juventud a la abogacía con seña de identidad y valor añadido.

Vivir una situación difícil no supone que todo lo que venga sea difícil. Es el momento de crecer ante la adversidad, de demostrar fuerza, coraje y valía, como si de un relato épico se tratase. Y ese parece ser el secreto.

Porque sin voluntad, ganas y esfuerzo no hay resultados. Es innegable que una buena victoria, fortalece para alcanzar otra. Ser abogados jóvenes nos impulsa a ser mejores abogados no jóvenes en el futuro.

Ser abogado joven es sentirse comprendido y apoyado por tantos otros en circunstancias similares, y de la unión nace la fuerza. Es por ello, que ahora y siempre debemos reivindicar a las Asociaciones de Abogados Jóvenes. Apoyar a las AJAs para que dichos actos propios reviertan en nosotros, que mejor lugar para encontrar reconforto, ánimo y discusiones similares. Si no hay compromiso no se avanza, y como bien sabeis si uno no trabaja por algo, el caso no trabaja sólo y el plazo pasa factura.

Ánimo a toda/os mis compañera/os, vamos a crecer, innovar y disfrutar”.

Adrián Rivas Lago